El Espíritu Atento← Explora
Mente, cerebro y conciencia · Lectura divulgativa

La teoría sintérgica de Jacobo Grinberg

¿Y si nuestra experiencia del mundo dependiera de una interacción más profunda entre cerebro y realidad?

Una propuesta sobre cómo construimos la experiencia

¿Por qué vemos un mundo de objetos, colores y distancias cuando el cerebro recibe señales eléctricas y químicas? Es una pregunta legítima que la neurociencia investiga desde múltiples perspectivas. Jacobo Grinberg-Zylberbaum, psicólogo mexicano interesado en la percepción y en determinadas tradiciones contemplativas, propuso una respuesta singular: la teoría sintérgica. Su originalidad merece una explicación cuidadosa, pero no debe confundirse con una teoría física validada.

Qué proponía Grinberg

En su planteamiento, Grinberg hablaba de una estructura fundamental de la realidad, a menudo denominada «lattice» o retícula, y de la interacción de esa estructura con un campo asociado a la actividad cerebral. Según la propuesta, la experiencia perceptiva surgiría de esa interacción. Empleó además el término «sintergia» para expresar características de organización o coherencia de la estructura postulada.

Estos conceptos forman parte del vocabulario propio de su modelo. No equivalen automáticamente al campo cuántico, a la geometría del espacio-tiempo o a redes neuronales medibles tal como se entienden en la física y la neurociencia actuales. Utilizar palabras parecidas a las de disciplinas consolidadas no basta para establecer una correspondencia matemática o experimental entre ellas.

Lo interesante: la percepción no es una copia pasiva

Hay un punto de partida compatible con la investigación moderna: percibir no consiste en recibir una fotografía perfecta del exterior. El sistema nervioso integra señales sensoriales con memoria, atención y expectativas. Por ejemplo, una figura ambigua puede interpretarse de dos maneras sin que cambie el dibujo; la experiencia depende de procesos cerebrales que seleccionan e interpretan información.

Sin embargo, que la percepción sea una construcción activa no demuestra que exista la retícula fundamental postulada por Grinberg. La neurociencia estudia circuitos, procesamiento sensorial y modelos predictivos mediante experimentos reproducibles. El salto desde esos hallazgos hasta una estructura universal que interactúa con la conciencia requiere pruebas adicionales y predicciones específicas.

Qué evidencia sería necesaria

Para que una propuesta así alcanzara el estatus de teoría científica robusta tendría que definir con precisión sus entidades, establecer cómo se miden y anticipar resultados diferentes de los de otras explicaciones. Después harían falta estudios independientes, controles adecuados, análisis transparentes y replicación. Una experiencia subjetiva intensa o un relato extraordinario pueden inspirar preguntas, pero no sustituyen esos pasos.

Grinberg también exploró fenómenos controvertidos relacionados con la interacción entre personas. Algunas afirmaciones asociadas a ese campo se han difundido en medios y redes como si demostraran comunicación mental a distancia. No existe evidencia independiente suficientemente sólida y reproducible para presentarlas como capacidades establecidas. Tampoco es correcto afirmar que la física cuántica haya confirmado la teoría sintérgica.

Cómo leer una idea atractiva sin descartarla ni idealizarla

Podemos apreciar el esfuerzo intelectual de alguien por formular preguntas poco habituales sin aceptar todas sus respuestas. Una actitud abierta no significa conceder idéntico peso a cualquier explicación. Consiste en preguntar qué observaciones la apoyan, cuáles la contradicen y cómo podría mejorar. En este caso, la teoría sintérgica puede estudiarse como parte de la historia de ciertas propuestas sobre conciencia y percepción, manteniendo explícito su carácter especulativo.

Una reflexión para llevarte

La experiencia de cada persona es real como experiencia, aunque la interpretación de sus causas pueda ser equivocada. Reconocer esta diferencia permite escuchar testimonios con respeto y, al mismo tiempo, exigir evidencia antes de convertirlos en leyes universales. La curiosidad crece cuando aprende a convivir con la incertidumbre. Esa disciplina intelectual protege tanto la imaginación como el conocimiento compartido.

Qué exigiría una validación independiente

Para convertir una propuesta sobre la relación entre cerebro y realidad en una teoría científica consolidada no basta con que su lenguaje resulte sugerente. Es necesario definir sus conceptos de manera operativa, especificar qué observaciones la apoyarían y cuáles la contradirían, y obtener resultados reproducibles por equipos independientes. Si se afirma que dos cerebros comparten información sin una vía sensorial conocida, por ejemplo, habría que controlar señales inadvertidas, expectativas, selección de resultados y análisis estadísticos. Una experiencia extraordinaria puede inspirar una investigación, pero no sustituye esos controles.

La percepción sí es una construcción activa, pero con límites

La neurociencia contemporánea estudia cómo el cerebro integra señales sensoriales, recuerdos y expectativas para elaborar una experiencia coherente. Esto ayuda a explicar ilusiones perceptivas, cambios de atención y diferencias entre observadores. Sin embargo, no autoriza a concluir que la conciencia individual cree físicamente todos los objetos exteriores. La frase «el cerebro construye nuestra percepción» describe un proceso de representación e interpretación; la frase «la mente fabrica el universo» constituye una tesis ontológica mucho más fuerte. Confundirlas transforma un hallazgo científico en una afirmación que ese hallazgo no demuestra.

Cómo respetar una obra sin exagerar su alcance

La figura de Jacobo Grinberg despierta interés por sus investigaciones y por las preguntas que planteó sobre experiencia, cultura y conciencia. Es posible leer su teoría como parte de la historia de las ideas y valorar su originalidad sin presentar sus mecanismos propuestos como hechos establecidos. También es importante separar los relatos biográficos y las especulaciones sobre su desaparición de la evaluación de sus trabajos. La pregunta fértil no es si una teoría resulta misteriosa, sino qué explica, qué predice y qué evidencia independiente podría modificar nuestra opinión.

Lecturas para contextualizar